Escritos
 

Esta película trata de la cuestión del acaso y el “tema”.

Hay que estar “inquieto” al buscar algo que no se sabe que es; no hay garantías de que se lo encuentre, pero si no se está “inquietado”, causado, es más difícil; improbable.

Y mismo buscando eso desconocido, habiéndose capacitado, persistiendo, el encuentro feliz con el acaso (serendipity) puede no “acontecer”.

El material, el “asunto” a partir del cual se busca expresar algo no tiene importancia, puede ser de lo más banal. Pero la forma en que se organice el trabajo, “la obra”, la “composición”, es fundamental. El “oficio”, la experiencia, pueden ayudar en mucho a la hora de configurar el “agregado sensible”.

“Seis números sueltos no significan nada”, pero si de repente son el resultado del sorteo de la lotería, pasan a adquirir un significado dice el protagonista de la película en determinado momento.

Por eso el tema puede ser banal, pero al conseguir significación en la organización del objeto (pintura, escultura, arquitectura) puede resultar convincente, consistente, bien estructurado, bien compuesto (consiguiendo expresión, contraste, “aura”, actualidad, espíritu de la época, etc).

Encuentro de lo subjetivo con lo objetivo, de lo “interior” del sujeto, con las condiciones “externas”; Éxtimo (Lacan).

En arquitectura es necesario mucho más que “orden” en la composición. El orden es necesario, pero no suficiente. Ordenar, cualquiera ordena. Orden simple, orden complejo (caos) pero además de estar “ordenado”, “compuesto”, es necesario que exprese, que “signifique”, que conmueva…que sea capaz de generar “afectos” … “con crudos materiales construir relaciones conmovedoras”, como decía Corbu.

En definitiva, se trata de la búsqueda de la belleza; de ir más allá de la resolución de funciones, alcanzando la belleza. Niemeyer: “cuando una forma crea belleza, llega a ser funcional, y, por lo tanto, fundamental para la arquitectura”.

Jorge Mario Jáuregui